Estos pasados días de la Semana Satánica los hemos pasado en tierras alpinas. Nos metimos en la furgo de Andoni un miércoles a la tarde Luis, Larra, Andoni y yo y que pin pan tumbando aguja por carreteras galas hasta cruzar el túnel del Mont Blanc. Llegamos a Aosta de empalmada, jodidos de sueño, una reparadora siesta mañanera y nos subimos al refugio de Vittorio Emmanuel para intentar subir al día siguiente al Grand Paradiso.