RACA 1

La zona más clásica de Astún para la práctica del freeride. Divertida, sin pateo y con salida a la pista. Para acceder a este sector basta con coger la silla de Cima Raca. Conforme subimos podremos ver las líneas a la mano derecha desde la misma silla y estudiar por dónde podemos bajar. Tras bajarnos de la silla hacia la derecha nos encontraremos con una valla de madera bastante larga. Hay que observar la barrera de rocas que vamos a bajar que la tendremos delante e ir dirigiéndonos hacia ella. Basta con ir skiando, no se necesita patear, aunque si vas con tabla igual te tendrás que soltar en algún pequeño llano.

Como se puede ver las líneas tienen todas las dificultades, desde MED hasta un par de zonas bastante EXT. Hay que tener cuidado porque todas las líneas van a morir a la pista de la Raca. Cuidado con las velocidades que se pueden alcanzar al final de las líneas pues cruzaremos la pista en perpendicular con el riesgo de matar a algún skiador que baja tranquilamente por la pista roja...

Atención también a las condiciones de la nieve, pues es zona susceptible de tener nieve bastante dura.

Una vez abajo, mueren todas las líneas en la pista roja, de ahí podemos seguir tranquilamente por la pista hasta el telesilla y repetir sector.

La dificultad de estas rutas es MED=media, ALT=alta y EXT=extrema.

 

ATENCION-KONTUZ-WARNING-ATCHUNG-CUIDADIIIIIN-OJITO-ANDATE AL LORO

La práctica del freeride es peligrosa al desarrollarse fuera de los dominios controlados por una estación de esquí. En la práctica del freeride pueden existir riesgos potenciales de caídas, rocas, hielo o piedras ocultas, aludes e incluso provocar un alud que puede afectar a uno mismo o a terceras personas, incluso a usuarios o a intalaciones de una estación de esquí. Es imprescindible una buena forma física, los conocimientos técnicos y de montaña adecuados, el material de seguridad personal mínimo (ARVA, pala, sonda, casco y protección de espalda), conocer los itinerarios de subida y bajada y contratar un seguro de asistencia-rescate en montaña y responsabilidad civil. Aún así, no existe ninguna garantía de plena seguridad en la práctica del freeride y el practicante ha de ser consciente del riesgo que corre él y terceras personas.