CRÓNICAS DEL VERANO 2003
                                                                                                                       CANTERAS DE OSKIA (IRURTZUN) 23/7/03

Todavía quedaba mucho verano por delante en BMT. El desgaste en Alpes había sido mínimo y las fuerzas estaban como nuevas tras la relajación sanferminera. Sólo una cosa perturbaba nuestras mentes en esos momentos: ya había pasado muchísimo tiempo sin eskiar desde la última vez y las ganas de hacerlo superaban los límites máximos recomendados. Es por ello que desde BMT decidimos aferrarnos a la única modalidad de eski que se puede practicar en verano: el piedring. Pero esta vez no nos íbamos a conformar con pequeñeces en el Sario ni con pequeños taludes en San Cristóbal. Nuestro objetivo pasaba directamente por desvirgar las palas de arena más grandes posibles. Con nuestra lógica e inteligencia bien afiladas dimos con la solución: había que ir a alguna cantera. Sólo en esos lugares tienen la suficiente materia prima para hacer grandes montículos de arena. Cogimos el coche y partimos para las canteras de Oskia, en Izurdiaga, junto a Irurtzun. Sabíamos de unas pequeñas montañas de arena que estaban junto a la carretera (y es que el mucho entrenar con la bici sirve para algo más que estar en forma...). Eran, pensábamos, ideales para nuestras intenciones.

Llegados a las canteras en cuestión, y tras forrar nuetros cuerpos con los más variados métodos de protección personal (coderas, rodilleras, casco, gomaespuma...) nos avalanzamos sobre el paketón de powder que teníamos en frente. Hicimos dos o tres bajadas sobre la arena sin demasiados giros porque si no no cogías velocidad. No tardaron mucho en aparecer los primeros obreros con camiones haciendo sus labores. El primero literalmente lo flipaba en colores, nos pitaba y gritaba cosas como "aquí lo tenéis a huevo eh?" que nos hacían esforzarnos más en nuestros objetivos. La peña de la carretera se quedaba asombrada, con mezcla de incredulidad y risión, al más puro estilo jackass (BMT no comparte el estilo jackass, pero lo respeta). Vimos que estas montañas de arena no eran suficiente para descargar toda la adrenalina eskiatoria. Tuvimos que probar un reto mayor: al lado de las montañas había palas de tierra relativamente compacta pero que agarraba; tenían desniveles mayores a los 60º y cornisa inicial. Tripu e Ian lo probaron con sendos hostiones, y Xa2, al intentar volar la cornisa inicial, se pegó una como un pan tras caérsele el suelo en el que pisaba para impulsarse. La jornada estaba siendo decepcionante, pues lo único eskiable era en técnica txusss. Fue en ese momento cuando Tripu vio que había una parte de la montaña que era de piedras más grandes, grava gorda. Probó su fluidez y flipó en colores.
"esto corre" fueron sus primeras palabras para la concurrencia. Xa2 lo probó inmediatamente y corroboró el diagnóstico incial de Tripulín.

Fue entonces cuando la tentación se asomó ante nuestros ojos: una montaña gigante de gravilla gorda como la que acabábamos de desvirgar se alzaba majestuosa sobre nuestros hombros, justo tras la vía del tren que va a Altsasu. Pero esa zona ya estaba dentro de los límites de la cantera y daba mal rollo. Aunque finalmente Tripu e Ian decidieron trepar hasta la cima para realizar una bajada que sería de auténtica antonomasia. La sensación eskiatoria era exactamente igual que eskiar sobre nieve húmeda, salvo por el pequeño, pero importante, detalle de que si te caías te hacías considerablemente más daño. Pero era un riesgo que había que asumir. En el album de fotos de las canteras podéis ver las instantáneas, aunque son mucho mejores los videos, esos sí que no tienen desperdicio. La bajada era larguísima, te daba tiempo a realizar 7 u 8 giros seguidos. Podías coger toda la velocidad que quisieras y si clavabas cantos, agarraba. Lo más parecido a eskiar que hemos probado en BMT sobre una superficie que no es nieve. El único problema, además de tener que subir una montaña de gravilla suelta que cansaba un huevo, era que estábamos convencidos que en segundos iba a llegar el de seguridad, o los pikoletos, a echarnos. Así que aprovechamos para bajar desde lo más alto hasta lo más bajo, para amortizar la trepada. Por allí no aparecía nadie y los camiones que pasaban seguían animándonos. Vamos, en pocas palabras, les importaba una mierda lo que estábamos haciendo. Ya con más calma hicimos cuantas bajadas nos apetecieron hasta cansarnos. Sacamos muchas fotos y videos para nuestros seguidores BMT y nos marchamos de ahí felices y contentos por haber reprimido nuestro mono eskiatorio de buena manera...

Semanas más tarde, en agosto y con temperaturas extremas, Tripu e Ian  (Xa2 estaba con lo de la vuelta a Navarra en MTB, saliendo en el diario y todo eso) volvieron. El calor hizo que permanecieran poco tiempo allí, además de que el estado de la piedra no era powder sueltísimo, sino más bien un poco costroso, por lo que los cantos no agarraban bien. Se ve que no habían pisado bien la noche anterior, je, je, je!


Xa2
Vista de perfil del montículo. Tiene un desnivel considerable que no se aprecia bien en las fotos frontales. Si pillabas mucha kaña te matabas...
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MONTE PERDIGUERO Y VALLIVIERNA-CULEBRES 25 Y 26/7/03

Saludos de nuevo en esta la segunda parte de las crónicas del verano 2003. En esta ocasión el relato se cierne a las aventuras vividas en la zona de Benasque. La novedad de este día es que nos acompañaba un nuevo colaborador oficial, aunque más bien tendríamos que decir que lo hemos hecho colaborador por su probada capacidad de aguante. Estamos hablando de Super-Javier, todo un fuera de serie. Podéis ver su careto en la sección Txalaus del grupo.

Bueno, el caso es que decidimos irnos hacia el monte Perdiguero, pues es uno de los 3miles que todavía no habíamos hollado. El viernes a las 22 horas partíamos de Iruña, rumbo a Benasque. Nos esperaba una nueva noche agradable en el genuino y primer Hotel Porche. El viaje todos sabemos que discurre por carreteras infernales llenas de curvas, camino idolatrado por Tripu, especialmente cuando no tiene que preocuparse por el desgaste de ruedas. El problema es que a Javier no le hace tanta gracia el tema, pues tiene una gran tendencia hacia el mareo y el vómito. El pobrecito hizo esfuerzos inhumanos por no vomitar, pero fue imposible...

Llegamos tarde a Benasque, paradita en Ainsa para cenar incluida. Sacamos los sacos y a sobar en Hotel Porche. Javier no protestaba por el alojamiento, y eso que le dijimos que tenía 3 cutrestrellas...

A la mañana siguiente madrugón. Dejamos el coche en la carretera sin destino, a la altura de Llanos del Hospital para tomar una senda desde esta misma hacia las altas cimas. Hacía fresco, pero no lo suficiente como para apetecerte el pantalón. Tras unas horas de subida empezamos a ver nieve, justo en un precioso circo con lago en el medio. En la foto lo podéis ver. Para llegar ahí había que eskiar sin eskis una pala katxonda. Los hostiones estuvieron a punto de suceder... Muy divertido. No había mucha peña por ahí. El tiempo no acababa de acompañar y las nieblas cubrían la mayor parte de las cimas a ascender. Además, un viento frío te hacía apetecer algo de ropa.

Tras una subida por una ladera llena de grandes piedras y con bastante desnivel empezamos a alcanzar las cumbres. En el camino dejamos a unos jóvenes de campamento, que probaban por primera vez las mieles de la altura. Finalmente llegamos al primer alto. Una montaña de piedras nos hacía suponer que era el punto más elevado.
Xa2 encima del lago, en un nevero. Al fondo ya se aprecian algunos 3miles.
A partir de aquí las fotos de las cimas iban numeradas según cuantos dedos mostrábamos a cámara. La foto de al lado era la de la primera cima. Javier en primer plano. Ya se ve que hacía frío y niebla. El resto del día lo dedicamos a crestear por magníficas agujas para ir alcanzando cada una de los 7 3miles que teníamos de objetivo ese día.

De vez en cuando el tiempo nos daba una tregua, permitiéndonos admirar la belleza de los paisajes que se erigían ante nosotros. Lagos, picos y crestas se revelaban ante nuestros ojos de manera majestuosa.

Tras largo tiempo cresteando, y tras saludar a peña de Euskado (de dónde iban a ser si no?), llegamos por fin al descenso: una inmensa pala de nieve a bajar sin crampones (porque no nos apetecía ponérnoslos). Fue muy divertido, una especie de eskiada descontrolante, hostiones incluidos. El final de la pala era un tubo megaestrecho y con desnivel que fue toda una aventura el descenderlo...
Todo el grupo en la cima del primer 3mil. El frío pronto haría que nos pusiéramos más ropa, como se puede comprobar en la siguiente foto.
Cima del Perdiguero. Dos payasos perturban la calma en las alturas...
El tubo desenbocaba en un lago semi-helado. A algun BMT se le ocurrió empezar a hacer el txorra saltando grietas de hielo. La cosa estaba divertida. Mientras tanto, Javier nos reiteraba su concepción de BMT: "estáis locos". Tripu e Ian se dedicaban a tirarse a salvar la vida con los piolets, clavándolos en las grietas. De repente Javier se contagió de una venada de locura y se la jugó de una manera increíble, saltando la grieta más gorda de todas. Y es que la txaladura es contagiosa sin duda. O sería que estaba totalmente extasiado porque había hecho 7 3miles en un solo día? El caso es que se le fue un poquito la olla (NOTA PARA PARIENTES: EN NINGÚN MOMENTO SE JUGÓ LA VIDA, SOLAMENTE UN REMOJÓN EN AGUA CALENTITA). Pero fue divertido e inmortalizado en un video que no ponemos a disposición del público en general, por si acaso...

Pero ese lago nos deparaba aún otra sorpresa: había billetes de 20€ por todos los sitios! Xa2 encontró el primero, y al rato Javier otro. Contentos y felices por la paga emprendimos el largo descenso hasta el coche. En el descenso había mucha gente por ahí tomando el sol. Además va Javier y se encuentra un bastón telescópico, que luego resultó ser de un niño lerdo. En fin, un día completito.

Llegados al coche, bajada rápida hasta Bensaque, bocata, y cervecica por 1€ (tomad nota putos careros de Euskalherria) en el bar de los guías. Visita obligada a Barrabés. Vuelta al coche, reposo en el cámping desde el que al día siguiente cojeríamos el bus todo terreno para subir a Vallivierna, afeitado y lucha de piedras y salpicones. Regreso al Hotel Porche a dormir un sábado por la noche. Todo el rato pasaba la peña de fiesta, muchos vestidos de karatekas... Flipaban con nuestra mendicidad.
El lago de los billetes. Ian jugándosela en una de las grietas. Javier, al lado, empezaba a makinar su gran acción txalada...
Uno de los ibones que se veían tanto de subida como de bajada. No había nieve suficiente para intentar cruzarlo, aunque se nos pasó por la cabeza...
Había que madrugar, pues el bus salía a las 6 del cámping. Después de una noche no demasiado tranquila por culpa de la peña que estaba de fiesta nos levantamos al alba. La gente en el camping estaba esperando para pillar el bus, y hubo casi más que palabras para montarnos todos en el mismo. El camino de acceso a la montaña estaba oculto por la oscuridad. Más tarde en el descenso seríamos conscientes de la mierda de pista por la que habíamos subido, con peligro constante de despeñamiento (auténtica sensación Colombia). Llegados al fin del bus ya amanecía. El día parecía decente, aunque pronto comprobamos que en las cimas se habían quedado enganchadas algunas nubes que probablemente dificultarían nuestra visión del paisaje.

Tras ascender durante un rato por la GR 11, nos desviamos a la derecha para, por senda no muy clara aunque marcada si mirabas con cuidado, ir ganando altura hasta alcanzar el collado justo antes de la cima de Culebres. De ese collado a la cima quedaba una pala muy pestosa de piedras sueltas y desnivel considerable. Al final podíamos alcanzar la cima, con un viento frío que tocaba bastante las narices. Pero quedaba lo mejor por venir: el paso del caballo entre la cima de Culebres y la de Vallivierna. Un paso estrecho, aéreo, vamos, una arista donde si te caías no la contabas. Las fotos hablan por sí mismas... Fue aquí donde Javier peor lo pasó, pues padece de vértigo. Aunque también es verdad que siempre que viene con BMT le aportamos la confianza necesaria para afrontar cualquier dificultad. Luego lógicamente nos halaga...

El resto de la bajada desde el alto de Vallivierna (3067m) no tuvo mucho interés. Era una bajada pestosa con grandes bloques de granito. Además nos perdimos un rato hasta que encontramos la GR 11 de nuevo. Tras bastante rato bajando nos tuvimos que dar prisa, pues queríamos coger el primer bus de bajada. En la bajada nos asustamos de por dónde habíamos subido de noche. Cabezada en el bus y llegada al coche. De allí huida rápida hacia Iruña para Javier pues era su aniversario de boda. Los BMT decidieron quedarse en Jaca y salir por allí con Txose y compañía.

Aquí termina la crónica del verano 2003 en BMT. Espero que os haya gustado. Opiniones como siempre en el foro.



                                                                Xa2
Xa2 e Ian en la cima de Culebres. Se puede ver el mal tiempo, aunque lo peor de aquel día era el viento. Al fondo se aprecia el paso del caballo...
Vista del paso del caballo. Ian y Xa2 en el medio de la zona más txunga y expuesta. Javier lo pasó mal aquí, pero con la ayuda de Tripu logró superar la adversidad.
Cima de Vallivierna (3067). Aún quedaba por delante una bajada a toda leche para pillar el autobús de descenso hasta donde estaba el coche.
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